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jueves, 17 de noviembre de 2011

¿Qué propone UPyD contra la crisis?

El partido impulsado por Rosa Díez presenta un programa más corto en número de folios que el PP y el PSOE, lo que es de agradecer cuando uno quiere extractar las ideas principales sobre economía y empleo. Aunque la brevedad no siempre va acompañada de concrección en las ideas.

En el apartado denominado "Políticas de ahorro del gasto público superfluo y eliminación de duplicidades" pretenden recortar gasto público centrándose principalmente en las comunidades autónomas de acuerdo con la política centralista propia del partido. Las medidas más concretas más allá de las muy generales "coordinaciones", "reestructuraciones" y eliminación de "organismos redundantes" son: cierre de aeropuertos y líneas de AVE sin tráfico suficiente y eliminación del 80% de las 5000 empresas públicas dependientes de los ayuntamientos y comunidades autónomas. En definitiva, ahorro a costa de destruir empleo público y eliminar servicios a los ciudadanos.

Para UPyD casi todos los problemas parecen tener su origen en el sistema autonómico, por eso presentan un apartado específico titulado "Financiación autonómica". Sus propuestas son medidas para igualar la fiscalidad de las comunidades autónomas todo lo posible. Sin embargo, esto no es en sí una política fiscal que ayude en la crisis. Como este no es realmente el problema, no me pararé más en ello. De impuestos hablan más adelante.

El apartado de "Administración local" no concreta nada. Habla de un nuevo modelo de financiación sin decir practicamente nada más.

El punto titulado "Cajas de ahorro y sistema financiero" se centra en sus primeros apartados en eliminar el control político de las cajas. Cosa que, de hecho, ya hace la reforma del gobierno que está en marcha. En definitiva, menos control sobre la banca por parte de los ciudadanos. Así ¿Qué podremos hacer cuando los intereses de las entidades financieras vayan contra los intereses de los ciudadanos? Nada. También abogan por "garantizar la independencia" del gobernador del Banco de España y la Comisión del Mercado de Valores. Dos instituciones que ya son independientes del poder político (es decir, del parlamento, de los deseos de los ciudadanos) y no sé si lo pueden ser aún más. De lo que sí estoy convencido es de que es muy poco democrático que aquellos que regulan el funcionamiento de los bancos y la bolsa no dependan de los representantes de los ciudadanos ni tengan que rendirles cuentas. En este apartado UPyD propone también "reformar las agencias de rating". No sé cómo van a reformar empresas privadas norteamericanas desde el gobierno de España (tampoco lo explican).

El apartado de impuestos lo titulan "Reforma fiscal y lucha contra el fraude". Sus principales ideas también están en el programa de Izquierda Unida, que ya comenté, y son las que están a continuación:
  • Reforma del IRPF igualando la tributación de las rentas del trabajo y las del capital.
  • Eliminar los privilegios fiscales concedidos a las SICAV.
  • Reducción y racionalización de los gastos o beneficios fiscales (sin concretar cuáles).
  • Creación de un nuevo impuesto indirecto que grave el consumo de bienes y servicios de Lujo.
  • Limitación en el sistema de módulos.
  • Devengo del IVA cuando se cobra la factura en vez de cuando se emite para PYMES y autónomos.
  • Abogar internacionalmente por el impuesto de transacciones financieras.
  • Restablecer el impuesto de patrimonio como un impuesto sobre las grandes fortunas.
  • Lucha contra el fraude fiscal aumentando los medios de inspección de Hacienda, medidas internacionales contra paraísos fiscales, etc.
Cualquiera que lea el programa de Izquiera Unida, verá que tiene todas estas medidas. ¿Cuál es entonces la diferencia de UPyD? Pues, principalmente, la poca concrección y que faltan algunas de las más importantes. Mientras IU presenta muchos números y 20 medidas, en su mayoría más concretas, el grado de detalle de UPyD es prácticamente el mismo que el de la enumeración anterior. Son intenciones, pero no dicen cómo se llevarían a cabo, es decir, que no dan la impresión de que exista verdaderamente un plan. Por otro lado, hay enormes partidas de impuestos, como el Impuesto de Sociedades o el IVA que no se mencionan ¿No se van a tocar?. Sólo se hace una mención a ellos en el punto que llaman "Reducción y racionalización de los gastos o beneficios fiscales", pero sin decir realmente nada.

El apartado "Reforma Laboral" tiene la particularidad de eliminar los contratos temporales excepto para sustitución de bajas y empleos temporales justificados. Teóricamente eso es lo que ya teníamos. Los contratos de interinidad, contratos por obra y contratos eventuales por circunstancias de la producción deben (teóricamente) estar justificados. Otra cosa es que las empresas abusen de ese tipo de contratos cubriendo puestos fijos con ellos y nadie diga nada, que es lo que ha venido ocurriendo hasta ahora.

También hablan de reformar la negociación colectiva de modo que tenga en cuenta la situación individual de cada empresa. Esto, tan poco concreto, entiendo que es algo parecido a aquello que propone el PP de invalidar los convenios colectivos sectoriales y sustituirlos por convenios de empresa. Una medida desastrosa para los trabajadores de pequeñas y medianas empresas que no tienen capacidad alguna de negociar nada con su empresario más allá del: "o lo tomas o lo dejas". El resto de medidas no son tales sino meras intenciones que firmaría cualquiera: promover horarios más racionales, fomentar esto, mejorar aquello... ¿Cómo? ¿Cómo intervendrá el hipotético gobierno de UPyD para "fomentar" todo eso? ¿Leyes que obliguen? ¿Incentivos fiscales que paguemos todos? No está claro.

Para tener una idea de la tendencia principal de UPyD en lo económico pueden verse algunas propuestas en torno a "Infraestructuras y vivienda". Entre ellas, plantean la privatización de los aeropuertos (AENA) y promete orientar todas las viviendas de protección públicas a viviendas en alquiler sin opción a compra. Eso sí, dice que fomentando la gestión privada. Es decir: el estado paga las casas pero si alguien tiene que llevarse beneficios por las rentas que sea una empresa privada. ¡Pues vaya!

Resumiendo un poco. Unión, Progreso y Democracia presenta un programa sin un plan claro contra la crisis económica. Parece que tiene alguna idea en el apartado fiscal para aumentar la recaudación pero no se termina de mojar. No presenta un plan de empleo ni un plan de impulso de la economía desde el sector público. Tampoco presenta nada que estimule la creación de empleo desde las empresas privadas. Tiene muchas intenciones, pero no tantas propuestas concretas. Es lo que ocurre cuando un partido se centra en el tema autonómico y territorial sin definirse por una política en lo económico. Mi impresión es que, a pesar de intentar implantar una fiscalidad un pelín más justa, UPyD plantea una serie de privatizaciones y de medidas liberalizadoras que llevarían a una pérdida aún mayor del control de la economía por parte de las instituciones del estado. Y no olvidemos que las instituciones del estado teóricamente nos representan a través de nuestro voto. En consecuencia, los ciudadanos controlarían aún menos (si cabe) lo que mueve el mundo.

Al final, aunque UPyD clama contra el bipartidismo, parece que sus lineas principales en lo económico se encuentran entre PP y PSOE. Intentan no concretar demasiado para no molestar ni a empresarios ni a trabajadores. Y así, claro está, tampoco se decantan por ninguna decisión en cuanto a cómo debe ser la salida de la crisis. Al final, el resultado parece ser una política neoliberal sin convencimiento, es decir, lo mismo que acabó haciendo el PSOE.


lunes, 7 de diciembre de 2009

Símbolos 19/03/2007

Originalmente publicado en www.puedoprometeryprometo.com el 19 de marzo de 2007

Dejando a un lado la ridícula manipulación de la cifra de asistentes de los organizadores, las manifestaciones del PP de las últimas semanas me hacen reafirmarme en lo que me rondaba por la cabeza desde hace mucho tiempo. El Partido Popular, frente a lo que su actitud respecto a los nacionalismos periféricos pueden hacernos creer a veces, es un partido tan nacionalista como el que más. Un partido nacionalista español que, sin embargo, ataca a las bases ideológicas de los otros nacionalismos por fomentar la "fascinación por los conceptos colectivos".


Esa fascinación por los conceptos colectivos de la que hablaba Aznar se ve fácilmente fijándose en las imágenes de las marchas peperas. Nunca había visto en una manifestación tantas banderas por metro cuadrado como en las que convoca el PP. Es que ni siquiera las que convoca el PNV ,o incluso Batasuna, tienen tanta simbología y tanta exaltación nacional.

Olvidándonos ya de las anecdóticas águilas que se colaron en las protestas a pesar de los filtros de la organización, a mi me causa desasosiego ver tanta tela patriótica junta. Así como oir o leer a los tertulianos y opinantes del partido hablar con esa retórica ultranacionalista, erigiendo en líder de la nación a su propio líder, sin haber pasado antes por las urnas.

Siempre me había parecido excesiva hasta el ridículo la actitud ultrapatriótica de los estadounidenses, con su bandera presente hasta en la sopa, pero ahora tenemos masas aún más abanderadas caminando por las calles de nuestro país cada fin de semana. Masas que, representando sólo a una parte del pueblo, se erigen en defensores de la patria y en verdadera esencia de la misma.

Como habréis podido adivinar, no tengo especial querencia por los nacionalismos, ni españoles ni periféricos. Sí que me gusta mi tierra, y me siento cercano a aquellos con los que la comparto. He defendido siempre la cultura y lengua propia de mi autonomía de la extinción y la imposición de lo más "competitivo". Sin embargo me disgusta que se fomente la fascinación por el concepto de nación con banderitas y retórica mesiánica como la que utiliza el PP.

Y es que Rajoy, como bien sabréis, no contento con hablar de "defender la nación española", acaba su discurso con " Volved a vuestras casas y contad a todo el mundo lo que ha pasado aquí, lo que habéis hecho, lo que habéis sentido. Que os vean en pie, con la cabeza alta y fuertes como yunques...." como si fuese Jesucristo ordenando la predicación de su palabra divina. Y luego, ebrio de nación y de su baño de masas, dice cosas como lo de la hermosura de la manifestación. Hombre... por favor.

Ya dije que yo no soy gran amante de banderas y símbolos nacionalistas, sin embargo, sí entiendo que la apropiación de los símbolos del país por parte de un partido pueda molestar a mucha gente. Aún así, no es esa apropiación la que más me ha llamado la atención, al fin y al cabo todos los nacionalistas siempre lo han hecho, identificándose de ese modo con la verdadera esencia de la patria. Es la apropiación a de otros símbolos creados para ocasiones muy distintas lo que me asombra.

Lo del lazo azul es llamativo. Un símbolo creado por "Gesto por la Paz" para pedir la libertad de secuestrados por ETA. Un símbolo del que, lógicamente, esta asociación no tiene la patente. Sin embargo, veo normal que en "Gesto por la Paz" se sientan molestos por la utilización partidista que el PP le está dando.

En el caso de la canción de Jarcha, la cosa ya parece surrealista. Más que nada porque, para mi, era una canción simbólica-progre y de la que aún guardamos algún disco de esos de vinilo del año catapún en casa. Dio igual que, los sorprendidos autores de "Libertad sin Ira" y los fundadores del grupo se opusieran al uso que se le dio en la manifestación de Madrid. El PP, sin pudor alguno, decidió volver a ponerla en Pamplona. Apropiándose así, de uno de los símbolos de la transición española, utilizado por progres y rojeras principalmente -no hay más que ver la discografía del grupo, que, basándose en temas tradicionales, está plagada de temática social y poemas de Blas de Otero, Alberti, Miguel Hernández y Lorca-.

Espero que su próxima víctima no sea Serrat, Aute, Victor Manuel o Silvio Rodríguez, porque entonces, por coherencia musical, mi familia debiera considerarse pepera.